Arteterapia en Centros Penitenciarios
Carles Ramos i Portas
Coord. MA arteterapia UB,
DIR. Metáfora
ramos@metafora.org
En Arteterapia no es tan importante conseguir un producto estético final como ayudar al interno a reflexionar
sobre sí mismo. Este proceso ocurre ayudándose de la creación artística, esta actúa como intermediario facilitador
de la comunicación y exploración de sentimientos. En ultima instancia el objetivo en arte terapia es aprender a
utilizar la creatividad propia de las artes para resolver conflictos que se encuentran en una dimensión distinta
a la puramente estética. La cárcel es un lugar paradójico, oprime y niega los sentimientos a la vez que los despierta
y exacerba con muchísima fuerza; la rabia se enciende rápida como una hoguera, mientras en el corazón mismo del fuego,
escondida, a menudo se esconde la más conmovedora ternura. El trabajo del arteterapeuta es ayudar al interno a
reconciliar estas dos fuerzas.
Existen muchos factores psicológicos que el interno tiene que afrontar. El primero de ellos obviamente es la falta
de libertad, pero también lo es encontrarse en un ambiente hostil y amenazador, atrapado en un callejón en el que
convive a un mismo tiempo la necesidad de defenderse y la amenaza del castigo. El interno vive lejos de sus familiares
a los que ve, si los ve, a contrarreloj, en cualquier caso cada visita supone una nueva despedida.
La manera en que el interno vive su propio delito también es un hecho que tiene que afrontar y cuya resolución determinará
en gran medida el que reincida en el delito. Un entramado de sentimientos contradictorios tienen preso al interno con mucha
mas eficacia que los muros de la cárcel. Para que el interno puede alcanzar la rehabilitación deberá antes salir de la espiral
víctima-verdugo culpa-castigo en la que se encuentra atrapado, solo si logra alcanzar esta meta podrá enfrentarse a su falta,
ser consciente del dolor ajeno y asumir la responsabilidad sobre sus acciones.
El arteterapeuta acompaña al interno en la difícil tarea de poner en orden su vida. Así, los objetos artísticos que se
producen en las sesiones de arteterapia, sean individuales o de grupo cobran una importancia vital en el desarrollo personal
del interno, cada imagen representa un paso en el camino para reencontrarse a sí mismo. Un valor, sino superior, en cualquier
caso distinto al que se le da a la obra expuesta en una galería de arte.